El estilo y la forma de comunicar de un creador pesan más que su precio en la contratación de vídeo UGC. Así lo recoge el primer estudio de HICARI sobre este mercado en España: el 95% de las marcas encuestadas señala la comunicación entre sus criterios de elección y el 21% menciona el precio.

La diferencia ayuda a explicar qué compran las empresas cuando encargan una pieza que parece una recomendación cotidiana. Buscan una persona capaz de presentar el producto dentro del lenguaje de las redes. El tamaño de su audiencia tiene un papel distinto cuando el vídeo acabará en la cuenta o en los anuncios de la marca.

HICARI presentó el estudio el 25 de agosto de 2026 y desarrolló sus resultados en resúmenes publicados durante septiembre. La investigación combina 1.012 peticiones de contenido de su plataforma con una encuesta a 53 marcas. Son dos conjuntos diferentes: las peticiones describen actividad de producción y las respuestas recogen decisiones y valoraciones de quienes compran UGC.

Entre las marcas citadas aparecen Flexicar , Iberdrola e Impress . El relato de Flexicar da una pista sobre el recorrido comercial de estas piezas: contenidos que se encargaron para publicaciones orgánicas terminaron utilizándose también en campañas pagadas. Ese paso amplía la función del creador, desde producir una publicación hasta suministrar material con el que trabaja el equipo de publicidad.

Una cámara, un producto y una compra de contenido

UGC son las siglas de user-generated content, aunque en este mercado la expresión también se utiliza para vídeos encargados y remunerados a creadores. La distinción es relevante. Un comentario espontáneo de un cliente y una pieza producida a partir de un briefing tienen orígenes distintos, incluso cuando comparten el tono informal o la grabación con un teléfono.

El servicio de HICARI permite elegir al creador, explicar la necesidad y recibir el vídeo para utilizarlo en canales propios o publicidad. La empresa también ofrece encargos en los que el creador publica en su perfil. Cada modalidad combina de otra manera producción y distribución. El comprador necesita entender cuál está contratando para valorar correctamente lo que recibe.

En la actividad analizada por la plataforma, menos del 10% de las peticiones busca que el creador publique en sus propias redes. La mayoría se orienta a obtener contenido que la marca utiliza después. El dato sitúa el centro económico de este modelo en la fabricación de piezas: el público al que llegará cada una puede aportarlo la empresa mediante su propia comunidad o su inversión publicitaria.

El estilo funciona como criterio de compra

Después de la comunicación, el 68% de las marcas encuestadas menciona la calidad de edición. El perfil sociodemográfico del creador aparece en el 16%. La encuesta recoge criterios que pueden convivir en una misma contratación; sus porcentajes no deben sumarse como si dividieran el mercado en grupos excluyentes.

La selección tiene una consecuencia creativa concreta. Un producto que exige una explicación pausada necesita una manera de presentarlo distinta a la de una demostración breve. El encaje se reconoce en cómo el creador organiza la información, habla a cámara y utiliza imágenes o cortes para mantener comprensible el mensaje. El portfolio permite observar esas decisiones antes del encargo.

Esto también explica por qué una ficha basada únicamente en edad, ciudad y número de seguidores puede resultar insuficiente para comprar contenido. Esos datos ayudan a localizar perfiles, pero el vídeo debe resolver una tarea de comunicación. Una marca que quiere explicar un servicio necesita comprobar si el creador sabe convertirlo en una secuencia que el público pueda seguir.

El resultado tampoco elimina la importancia del contexto de la persona que aparece en pantalla. En una demostración, el producto y la situación de uso siguen condicionando a quién puede resultar creíble el mensaje. Lo que recoge la encuesta es la prioridad declarada al elegir, no una instrucción para ignorar esas diferencias. La comunicación se valora dentro del encargo que necesita cada marca.

El principal problema aparece al emparejar marca y creador

El 79% de las marcas señala la calidad del contenido o encontrar al creador adecuado como su mayor dificultad. El resultado coloca el ajuste entre las dos partes en el centro del proceso. Una producción puede estar correctamente grabada y, aun así, utilizar un tono que no encaje con el producto o dejar fuera la información que importa al comprador.

El briefing conecta esas necesidades con el trabajo del creador. En HICARI puede plantearse de forma pública, para recibir candidaturas, o enviarse de manera privada a un perfil elegido. La diferencia permite combinar descubrimiento y continuidad. En el primer caso, la marca busca soluciones entre varios portfolios; en el segundo, puede trabajar directamente con alguien cuyo estilo ya conoce.

Para las agencias y los departamentos internos, esa elección afecta a la coordinación de la campaña. Un encargo claro permite preparar el material alrededor de la oferta, el formato y el uso previsto. También reduce la probabilidad de recibir un vídeo atractivo que después resulte difícil de integrar en una página de producto o en una campaña con un mensaje comercial concreto.

La plataforma permite revisar portfolios antes de seleccionar una candidatura. Esa fase aporta una muestra del trabajo terminado que una lista de atributos personales no ofrece. La empresa puede observar si la explicación resulta natural, cómo se introduce el producto y qué papel tiene la edición. El análisis de ese material conecta el criterio de estilo que expresa la encuesta con una decisión concreta de contratación.

La web de HICARI anuncia una ronda de modificaciones menores sin coste si el contenido no se ajusta al briefing. La condición convierte el documento inicial en una referencia concreta para la entrega: el equipo necesita poder relacionar lo que recibe con lo que encargó. La revisión de la pieza forma parte de esa producción contratada.

Cuánto cuesta una pieza de 30 segundos

El resumen de precios publicado por HICARI el 10 de septiembre distingue tres niveles para un vídeo estándar de 30 segundos: 90 euros en Standard, 125 en Pro y 160 en Premium. Son referencias de la plataforma según nivel del creador. La duración es una parte importante de la comparación: un precio por pieza sin especificar el formato puede describir encargos muy diferentes.

Los datos de la noticia

Precio por vídeo de 30 segundos, según nivel de creador

Precios publicados por HICARI para un vídeo UGC estándar de 30 segundos en los niveles Standard, Pro y Premium, en su resumen del I Estudio UGC España 2026 del 10 de septiembre.

EUR/vídeo

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Fuente: HICARI: precios de vídeo UGC, 10 de septiembre de 2026

Vídeo estándar de 30 segundos. Las versiones adicionales y los derechos para campañas de pago se acuerdan aparte.

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Precio por vídeo de 30 segundos, según nivel de creador (EUR/vídeo)
CategoríaPrecio publicado por HICARI
Standard90 EUR/vídeo
Pro125 EUR/vídeo
Premium160 EUR/vídeo

El salto entre cada nivel es de 35 euros. Esa diferencia absoluta permite discutir qué aporta la selección del creador al encargo, sin convertir automáticamente el precio más alto en la mejor compra. El producto, la dificultad del guion y el tipo de presentación influyen en cuánto valor puede tener una experiencia adicional. Un vídeo sencillo y una explicación exigente no plantean la misma tarea.

La tarifa también depende del número de versiones y de las condiciones de utilización. El propio resumen menciona la duración, distintos ganchos iniciales y formatos, además del uso en publicidad o la publicación en el perfil del creador. La unidad relevante para presupuestar es el encargo completo. Comparar dos importes exige saber qué recibe la marca y dónde puede emplearlo.

El precio que recuerdan los responsables de marketing

Al preguntar por lo que pagan habitualmente, el 67% de las marcas sitúa el vídeo entre 100 y 150 euros; el 19%, entre 50 y 100; y el 14%, por encima de 150. Es una respuesta sobre el gasto que recuerdan los compradores, distinta de la clasificación de tarifas por nivel de creador.

El tramo de 100 a 150 euros contiene la referencia Pro de 125 euros. Esa coincidencia ayuda a situar la conversación comercial: para buena parte de los encuestados, el encargo habitual se mueve alrededor de esa franja. No significa que cada marca compre el mismo formato, ni convierte el precio recordado en una tarifa aplicable a cualquier pieza.

El dato más útil para quien compra es la necesidad de comparar especificaciones. Una empresa puede estar pagando por una producción terminada o por material que editará su equipo; puede necesitar distintas aperturas o una pieza destinada a un solo uso. La referencia monetaria sirve para iniciar la negociación cuando va acompañada de esa definición del trabajo.

El paso de las publicaciones orgánicas a los anuncios

Pablo Peñalta , responsable de SEO y redes sociales de Flexicar, describió en el comunicado de presentación cómo cambió el uso del contenido: “Empezamos pensando en contenido para orgánico y hemos acabado usando muchas piezas también en paid”. Su explicación relaciona el formato con las dudas que acompañan a la compra de un coche de ocasión.

La intervención de una persona que cuenta un proceso puede aportar información que una creatividad centrada únicamente en el producto no desarrolla. En un servicio o una compra que exige confianza, la secuencia de preguntas y respuestas importa: cómo empieza la experiencia, qué ocurre durante ella y qué debe esperar el cliente. El interés del vídeo está en hacer visible ese recorrido.

Cuando la marca decide anunciar esa pieza, añade distribución pagada a un material ya producido. La campaña puede dirigirse a un público distinto del que sigue sus redes. Por eso el encargo al creador y la compra de medios deben contemplarse como decisiones relacionadas: una determina el mensaje y la otra, las condiciones en las que encontrará a su audiencia.

La inversión en medios añade un coste distinto al de producir el vídeo. HICARI explica en su ayuda para campañas que la inversión en paid corre a cargo de la marca. La distinción importa para leer la tarifa creativa: contratar una pieza y financiar la audiencia a la que se mostrará son decisiones económicas separadas dentro de una misma campaña.

Atención y conversión ocupan lugares diferentes

En las respuestas sobre campañas pagadas, la mejora del CTR es el beneficio más mencionado, por delante de conversión y ROAS. Para las publicaciones orgánicas destaca primero el alcance. El estudio recoge la percepción de los responsables de marca; este orden describe qué cambio reconocen con más frecuencia, no una tasa común de mejora para todas las campañas.

El CTR relaciona clics e impresiones. En una pieza publicitaria, permite observar si el mensaje consigue que una persona avance desde la exposición hacia el siguiente paso. La visita puede llevar a una ficha, a una solicitud de información o a una oferta. La compra exige que lo que viene después mantenga la misma promesa y resulte adecuado para ese usuario.

El caso de Flexicar sitúa esta relación en una categoría reconocible. Un vídeo puede ayudar a explicar la experiencia y reducir dudas antes de que el usuario visite la oferta. La página de destino y el proceso comercial siguen formando parte de esa experiencia. La creatividad abre una conversación cuya utilidad depende también de la información y de la atención que la empresa ofrece después.

Las marcas combinan plataforma y contacto directo

El 84% de las marcas encuestadas señala las plataformas entre sus vías para encontrar creadores; el 58%, el contacto directo, y el 16%, las agencias de marketing. Las vías se solapan. El resultado describe una compra que puede comenzar en un catálogo y continuar en una relación de trabajo con alguien a quien la empresa ya conoce.

Para una plataforma, esto hace que el servicio abarque algo más que mostrar perfiles. HICARI agrupa peticiones, mensajes y entrega dentro de un mismo entorno y presenta la facturación y las condiciones de uso como parte de su propuesta. El responsable de marca compra una producción, pero también necesita coordinarla con las fechas y los objetivos de su equipo.

El contacto directo, por su parte, puede resultar atractivo cuando ya existe una relación satisfactoria. La marca conserva conocimiento sobre cómo trabaja el creador y el creador conoce mejor la oferta. Esa continuidad permite desarrollar nuevas piezas sin volver a explicar todo desde el principio, aunque cada encargo siga necesitando un objetivo y unas condiciones reconocibles.

El acceso a HICARI se anuncia sin suscripción mensual , con pago por el contenido encargado. Ese diseño comercial concentra la transacción en la pieza de producción y permite comparar encargos. Para una marca que compra de forma irregular, el coste del material depende de lo que solicite; la planificación de su distribución sigue teniendo su propio presupuesto y calendario.

Una valoración mayor que su lugar en la estrategia

Las marcas otorgan al UGC una importancia estratégica de 6,53 sobre 10 y valoran su rendimiento con un 7,32. Las dos preguntas miden aspectos diferentes: el lugar que ocupa dentro del plan de contenidos y la experiencia que el encuestado dice haber tenido. La distancia entre ambas puntuaciones es una de las observaciones que HICARI destaca en su estudio.

La lectura comercial es que el formato puede recibir una buena valoración sin estar plenamente incorporado a la planificación. Una marca puede encargar vídeos cuando surge una necesidad y, al mismo tiempo, carecer de una programación estable de producción. Pasar de encargos aislados a un proceso previsto afecta a disponibilidad de creadores, continuidad del mensaje y capacidad de preparar distintas piezas para una campaña.

El estudio se apoya en actividad de 2026 de una plataforma que declara más de 500 marcas activas y más de 7.000 creadores registrados. Ese volumen explica el interés de observar sus peticiones. Los perfiles registrados expresan la escala del catálogo; la decisión de cada marca sigue concentrándose en un grupo mucho menor de personas adecuadas para el encargo.

La convivencia con la IA se piensa desde la comunicación

El 68% de las marcas encuestadas espera que el contenido generado con IA y el trabajo de creadores humanos convivan dentro de la misma estrategia. La respuesta recoge una expectativa de los compradores. Se entiende junto a su criterio de selección más citado: la forma en que una persona comunica el mensaje de la marca.

El uso de IA puede participar en preparación y adaptación de contenido, mientras el creador aporta una voz, una presencia y una manera de demostrar el producto. La decisión de producción depende de qué necesita expresar la pieza. Una explicación que se apoya en la experiencia de una persona requiere que esa experiencia sea verdadera y que el guion no transforme una interpretación comercial en un testimonio inventado.

Para el mercado de UGC, esta distinción afecta a su propuesta de valor. La facilidad para producir imágenes o textos no elimina la necesidad de elegir quién habla y qué puede contar. El estilo que las marcas valoran incluye decisiones de interpretación y edición que el comprador observa en el resultado. La tecnología entra en ese proceso, pero el encargo sigue siendo una tarea de comunicación.

Lo que las cifras cambian en la compra

El estudio ofrece una imagen de un mercado en el que la contratación gira alrededor del contenido entregado, con diferentes niveles de precio y canales de búsqueda que conviven. Para la marca, el punto de partida es saber qué quiere explicar. Elegir al creador, concretar la pieza y decidir su distribución son partes de la misma decisión comercial.

Su contribución más práctica es poner juntos esos elementos. El precio de un vídeo se entiende mejor cuando se conoce su duración y sus condiciones; la selección de un perfil, cuando se observa cómo comunica; y la valoración del formato, cuando se diferencia el contenido orgánico de una campaña pagada. Las cifras permiten hacer esas distinciones con una referencia concreta del mercado español.

Quién es quién y cómo leer las cifras

HICARI es la plataforma de encargos a creadores operada por HICARI BRAND S.L. , sociedad constituida en Madrid. Miguel Palau es su cofundador y firma los resúmenes del estudio. Flexicar es la marca de automoción cuya experiencia se cita; Iberdrola e Impress aparecen entre las participantes, sin que eso atribuya los mismos resultados a todas.

UGC designa aquí contenido producido por creadores para marcas. Paid es distribución publicitaria pagada; orgánico, publicación sin esa inversión. CTR es la proporción de clics sobre impresiones y ROAS relaciona ingresos atribuidos a publicidad con gasto publicitario. La encuesta de 53 marcas y las 1.012 peticiones de plataforma son bases distintas y describen partes diferentes del mercado.